Bruxismo

El bruxismo es el rechinamiento y/o apretamiento de los dientes,  que puede ser durante el sueño o bruxismo nocturno,  o mientras la persona está despierta, durante momentos de tensión.

 

En el adulto hay diferentes manifestaciones, fundamentalmente asociado al dolor o al desgaste de los dientes.

 

En el caso del bruxismo asociado a dolor, la causa más común es el stress emocional.  Los problemas de mordida ya no son considerados un factor causal, sino que es un desorden del sueño. Por lo general esta forma clínica se da en mujeres jóvenes.

Los síntomas incluyen dolor de los músculos masticadores y faciales, o en la articulación temporomandibular.  El dolor del cuello o de columna muchas veces acompaña este cuadro clínico y también se asocia a problemas para dormir y depresión.  Esto se conoce como trastornos temporomandibulares, concepto que incluye a todas estas diferentes manifestaciones patológicas.

El tratamiento del bruxismo asociado a dolor casi siempre requiere plano de relajación, medicamentos, y terapias complementarias como masaje, aplicación de calor y ejercicios.

 

Por otro lado está el bruxismo asociado al desgaste de los dientes y destrucción de las tapaduras.  En este caso hay poco o ningún dolor, y el diagnóstico se hace por el relato de rechinamiento de las personas que duermen con el paciente, junto con el examen clínico que hace el odontólogo.

Esta forma es más frecuente en hombres. También tiene como causa el stress, pero recientemente también ha sido relacionado con el reflujo gastroesofágico. La presencia de ácidos en la boca estaría explicando la gran destrucción dentaria que se ve en algunos pacientes. También es frecuente ver hipertrofia de los músculos maseteros y una cara más ancha.  Si el paciente aprieta más por un solo lado, puede haber asimetría facial.  En ocasiones hay halitosis por el mismo reflujo e hipersensibilidad dentinaria.

Los dientes progresivamente se van viendo más cortos y poniéndose amarillos, por la pérdida del esmalte. La sonrisa se ve afectada, pues hay casos donde no se ven prácticamente los dientes superiores, sino que sólo se ven los inferiores, que es un signo de envejecimiento.

 

El tratamiento del bruxismo cuando hay dientes desgastados, requiere además del plano de relajación, de reconstruir la oclusión y de la sonrisa. Preferentemente se hace con cerámica, que brinda mayor estética y durabilidad.
Hasta hace poco la cerámica se reservaba para casos muy severos, pero gracias a los avances tecnológicos en los materiales y la odontología digital, hoy podemos ofrecer tratamientos más rápidos, estéticos y conservadores. Con el sistema CEREC podemos recuperar la sonrisa perdida con gran rapidez, tomando modelos digitales de los dientes, diseñando la sonrisa en el computador, y obtener las restauraciones el mismo día.

 

 

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